Por Jon Dafydd-Kidd
En un libro del escritor Mark Manson se sostiene que la esperanza es una distracción peligrosa porque nos exime de la responsabilidad individual y colectiva. No es el único: varios autores han reflexionado sobre el papel de la esperanza en el cambio. Manson analiza la idea de que la esperanza es un constructo de anhelo, una forma de eludir la responsabilidad por nuestras acciones y la realidad actual.
Y eso me hizo preguntarme por ASSITEJ…
A finales de mayo, las seis redes profesionalesASSITEJ se reunieron en la República Checa para colaborar con los miembros del Comité Ejecutivo en el análisis de cómo reforzar la capacidad y el funcionamiento de las redes.
Las redes representadas en la reunión fueron:
- Red Internacional de Artes Inclusivas (IIAN): Lars Werner (con el apoyo de Ginni Manning y Jon Dafydd-Kidd)
- Red Internacional de Investigación sobre Teatro para el Público Joven (ITYARN): Claire Mason y Paulo Merisio
- Red de próxima generación (NG): Diana Krzanic Tepavac y Nina Hajiyianni
- Formato pequeño: Anna Sacchetti y Barbara Kölling
- Escribe a nivel local, actúa a nivel global (WLPG): Ginni Manning
- Young Dance Network (YDN): Jolyane Langlois y Sanya Fruewald (con el apoyo de Bebê De Soares)
Uno de los objetivos de la reunión era elaborar un manual de herramientas para redes profesionales (similar al manual de herramientas para centros nacionales). En el Encuentro Artístico de Marsella (2025), bajo la experta dirección de Vigdís Jakobsdóttir, las redes analizaron:
- qué son
- cómo cada uno percibe su lugar en la estructura de ASSITEJ, y
- lo que necesitan para poder alcanzar la estabilidad y crecer.
En Chequia, se me encomendó la tarea de continuar con la labor de moderar el espacio, con el apoyo de Bebê de Soares. Pero, como ocurre con todos los grandes encuentros de mentes brillantes, la clave del éxito residía en las personas que participaban alrededor de la mesa.
Juntos, empezamos a explorar qué nos unía y, lo que es más importante, cómo eso nos convertía en una red profesional: una entidad específica y bien definida dentro del panorama más amplio de ASSITEJ. Fue entonces cuando empezamos a ir más allá de la exploración de las necesidades de cada red individual, adentrándonos en el ámbito de una mente colectiva. No buscamos soluciones en las piezas que faltaban o en herramientas a corto plazo, sino en los retos y barreras subyacentes que creaban algunos de los obstáculos para el crecimiento y el desarrollo.
Esta fue una reflexión fundamental que nos llevó a comprender el propósito de las Redes. Y, en última instancia, dio forma a la redacción de un documento al que todas las Redes Profesionales han contribuido y que han acordado respetar:
- Los básicos (lo imprescindible)
- Los principios (el constante esfuerzo por)
- La ética (el núcleo de la responsabilidad y el sentido de pertenencia)
También nos comprometimos a crear un Grupo de Trabajo sobre Redes Profesionales (o «Red de Redes»). Presidido por la CE, este será un espacio en el que las redes profesionales podrán:
- Exigirnos mutuamente el cumplimiento de los fundamentos, los principios y la ética
- y solicitar apoyo a la CE y a otras redes cuando se necesite ayuda para mantenerlas
- Informarse mutuamente sobre las actividades, los logros y las dificultades
- Descubre proyectos y eventos colaborativos
Una de las piezas del rompecabezas que todas las redes están deseosas de desarrollar es su relación con los centros nacionales y las redes regionales. Y aunque el grupo ha empezado a generar ideas sobre cómo podríamos coordinar mejor el trabajo de las distintas partes de la organización en su conjunto, sabemos que se trata de una reflexión que no puede llevarse a cabo de forma aislada.
Al término de la reunión de tres días, Joylene comentó que lo que más agradecía era «la esperanza».
Esperanza. Una sola palabra que lo dice todo.
Y eso me hizo pensar. La esperanza no es peligrosa. Pero quizá debamos cambiar la forma en que la concebimos y nos relacionamos con ella. ¿Y si, al igual que la motivación, la esperanza no fuera el punto de partida ni el estímulo?
¿Y si la esperanza fuera el resultado de la acción?
¿Y si la esperanza fuera la promesa de no sentirse solo, sino de sentir que se pertenece a algo?
¿Y si la esperanza fuera una energía colectiva que nos une y nos impulsa hacia adelante?
Salí de la reunión sintiéndome agradecido de que el tiempo que pasamos juntos pudiera dar tantos frutos. Y creo que, para las Redes Profesionales, el futuro se presenta prometedor. Lleno de esperanza.
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Veronika, Jakob, Zuzana, Bara y a todo el equipo de ASSITEJ , Perform Czech y el Instituto Checo de Cultura por el tiempo y el esfuerzo que han dedicado a hacer posible este importante proyecto.




